Te cuento que esto de armar un espacio virtual con nuestra historia, te habrá pasado también a ti, es una revisión autobiográfica, que nos retrotrae a muchos años atrás.
Sería pelotudo tratar de describirte la cara de Machín, cuando llegó a la casa de mis viejos, mes de febrero ´81, con aquellos sueños de rock´n´roll. Aquel brillo en los ojos, que después menciona en sus letras, había que verlo, había que vivir aquello, era hermoso. Fue hermoso.
Nosotros hacíamos covers y bailes para pagarnos los instrumentos y equipos, pero nos devoraba las ansias de la aventura de la vida, la vida compartida con dos niñitas que parecían gemelas.
En fin, nostalgia, justo en este momento en que emprendemos un nuevo trabajo de crear canciones, climas y entornos musicales. La falta de trabajo este año nos esta otra posibilidad, también elegida, de parar a buscar nuevos acordes y nuevas palabras.
Siempre con el corazón abierto, somos gente que necesitamos eso, el afecto, la mirada desde otro punto, saber que otros, con enormes dificultades igual sostienen también, una palabra diferente, un acto de valor y desafío, una fe inquebrantable en determinados valores, formas de vida, visiones que serán realidad algún día o no, pero es el sendero de los profetas que supieron hipnotizarnos con otra realidad, visiones y sueños innegociables, mismos que compartimos con locos visionarios o niños de enorme inocencia.
Por José, por Miguel, por tantos, por nosotros, nos debemos este compromiso, sabedores de que este loco brillo aún hechiza a las nuevas generaciones.
